El culto a los “Dioses del Olimpo” en la antigua Grecia era más que una religión, prueba de ello es el descubrimiento efectuado por un grupo de arqueólogos.

Los científicos se hallaban realizando una excavación en el monte Lykaion, en donde encontraron cenizas de animales sacrificados en honor del dios Zeus, por más de un milenio.

Entre las cenizas también apareció la osamenta de un adolescente de unos 3 mil años de antigüedad.

Los restos encontrados en la región sureña del Peloponeso se remontan al siglo XI a.C., este periodo se caracteriza por el fin de la era micénica, cuyos héroes fueron inmortalizados por el poeta Homero en sus poemas épicos.

En la mitología griega se hablan de sacrificios humanos en el monte Lykaion, en muy pocas ocasiones se ha podido corroborar esta práctica.