Cuba empezará a aplicar en septiembre próximo una campaña de lluvia artificial para paliar en algunas áreas la severa sequía que azota a la isla, informaron medios locales.

Expertos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) aplicarán ese método a partir del 15 de septiembre venidero, adelantó el diario Granma.

“El objetivo será aumentar las precipitaciones de las nubes formadas sobre el área de la cuenca del río Cauto, en el oriente del país, a fin de incrementar su caudal y el flujo de agua hacia las presas asociadas”, expresó al diario la directora de Infraestructura Hidráulica del INRH, ingeniera Yosmary Gil.

Según Gil, el proyecto se prolongará durante dos meses y su efectividad dependerá de la existencia de condiciones necesarias en las nubes para “bombardearlas” con yoduro de plata, un reactivo químico que facilita el proceso.

Argelio Fernández, especialista de Servicios Hidrológicos y Disponibilidad de Agua del INRH, explicó que está disponible un avión ruso Yak-40, dotado del equipamiento que posibilitará esas acciones en la zona oriental del país, donde la sequía se siente con mayor intensidad.

La “siembra de nubes”, como igualmente se conoce a esta técnica aplicada en otras ocasiones en Cuba para provocar el aumento de las precipitaciones, se realiza de forma aérea o terrestre.