Los manglares de Panamá Viejo y Juan Díaz no solo están siendo afectados por los grandes proyectos de construcción, también por  la contaminación por basura y aguas negras.

Desde mediados de este año, quienes transitan por el tramo marítimo de la bahía de Panamá han podido observar su recién adquirida marchitez.

Una investigación preliminar ha detectado la presencia de un insecto depredador, la oruga Junonia evarete,  que devora especialmente las hojas de los árboles de mangle negro de Panamá Viejo y de la desmbocadura del río de Juan Díaz.

La oruga ‘se ha identificado particularmente en árboles de mangle negro adultos de alturas superiores a los 15 metros, pero, la afectación está disminuyendo y el manglar se está recuperando de manera natural’, explicó Ricardo De Ycaza, director de Costas y Mares del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).

Alonso Santos, investigador del Museo de Invertebrados de la Universidad de Panamá, explicó que la presencia de la oruga es más frecuente en los mangles negros de la especie Avicennia germinans que en los de la especie Avicennia bicolor,  probablemente por la altura que desarrollan los primeros, lo que resultaría un ambiente más favorable para las orugas.

La plaga que en pocos meses ha deslucido los preciados manglares de la bahía de Panamá, de importancia internacional y sitio Ramsar, es una oruga de una especie de mariposa o polilla llamada ojo de venado (Junonia evarete ).

Esta oruga habita desde Florida en los Estados Unidos hasta Centro y Sur América en el trópico, excepto en la Antártica.

Aunque aún no se ha confirmado con exactitud las razones que han impulsado su proliferación en la zona, los investigadores han visto una relación con los cambios atmosféricos como el fenómeno del niño, huracanes y el incremento en temperatura, que han influido en su migración.

‘Son teorías que solo se pueden comprobar con una investigación minuciosa y de largo plazo’, afirmó De Ycaza.

No obstante, hay estudios internacionales, como el de la Universidad del Atlántico, que señalan que la presencia de esa oruga está muy ligada a las plantas introducidas como ornamentales.