En 2016 Google retiró 1.700 millones de anuncios que incumplían su política publicitaria, el doble que el año anterior, un aumento que respondió al cambio de sus normas para combatir los contenidos engañosos o abusivos.

La empresa tecnológica hizo público un informe sobre los anuncios retirados, “Bad Ads Report”, en el que detalla su actuación contra la publicidad de productos ilegales, la actividad de estafadores y otras malas praxis que persiguen, por ejemplo, engañar para obtener información personal o infectar los dispositivos con software malicioso.

Según Google, el incremento de los anuncios retirados se debe tanto a su nueva política publicitaria, que censura las ofertas engañosas y abusivas, como a la implementación de tecnologías que detectan y retiran con mayor rapidez los anuncios prohibidos.

Por último, la compañía californiana destaca que su estrategia de castigo de maniobras publicitarias no permitidas ha conllevado la adopción de acciones no sólo contra los anuncios, también contra las páginas web de los productos y servicios publicitados.

En 2016 actuó contra 47.000 sitios fraudulentos que promocionaban contenidos y productos relacionados a la pérdida de peso, contra 8.000 páginas que publicitaban préstamos vinculados a sueldos y eliminó 6.000 webs que trataban de vender objetos falsificados.

Por otro lado, la publicidad que contenía software no deseado dentro de sus contenidos motivó la eliminación de 3 millones de anuncios y la actuación contra 15.000 páginas asociadas.