Puede que los teléfonos inteligentes que se hallan en el mercado sean el último grito en tecnología, pero al parecer no funcionan tan bien como los teléfonos móviles más básicos de hace una década.

Esa es la conclusión a la que llegó un estudio llevado por Ofcom, el regulador británico de la industria de la telefonía móvil.

La investigación encontró que los celulares sin lujos del pasado proporcionan un mejor rendimiento de la señal para hacer llamadas y enviar mensajes de texto que los smartphones modernos vendidos por compañías como Apple y Samsung.

Las pruebas efectuadas en condiciones de laboratorio mostraron que a pesar de contar con las últimas tecnologías, los teléfonos inteligentes no son tan buenos en la captación de señales débiles como los dispositivos más baratos.