La muerte de cinco monos aulladores de Azuero (Alouatta coibensis trabeata ), dos en La Valencia y tres en Cabuya del Distrito de Parita, provincia de Herrera (en el mes de enero pasado), mantiene a la población vigilante, ante una muestra contundente del daño al que están siendo expuestos los animales silvestres como resultado de la intervención humana.

La Fundación Pro-Conservación de los Primates Panameños (FCPP) considera que hoy en día los primates están experimentando los resultados nefastos del deterioro de su hábitat, frente a acciones antropogénicas como quemas sin control y herbicidas.

La creciente mortandad de monos aulladores (Alouatta palliata ) en los bosques de Latinoamérica señala que estos mamíferos igualmente enfrentan causas no conocidas que podrían en un momento dado acabar con ellos de manera masiva aun en zonas boscosas.

Al momento, FCPP evalúa que las muertes de los monos panameños podrían ser el resultado de una combinación de factores climáticos y la exposición directa a herbicidas.

La deshidratación también azota a los monos de la zona azuerense, debido a la falta de cobertura boscosa resultante de la sequía.

Es menester actuar de forma urgente, sostiene la FCPP, tomando en cuenta que otra especie amenazada, el mono araña de Azuero, Ateles geoffroyi azuerensis, se halla presente en el sur de la península.