El muy querido y popular muro en honor a John Lennon y sus canciones, ubicado en Praga, capital de la República Checa, fue pintado completamente de blanco por vándalos desconocidos.

Decorado con graffitis coloridos y símbolos de paz que recordaban al cantante, fue encontrado pintado de color blanco y con las letras negras “Wall is over”, en español “el muro se acabó”. 

Una vocera del barrio donde se halla la pared denunció y condenó este acto de vandalismo. Los dueños de la pared, la orden de los malteses, llamaron a la policía para que haga investigaciones. 

Luego del asesinato de Lennon en diciembre de 1980, la juventud checa de aquel entonces empezó a pintar el muro, lo que provocó choques con las fuerzas de seguridad comunistas del país.

El muro se convirtió en un símbolo del final del comunismo a partir del cambio a la democracia en 1989. Además, era un sitio visitado por todos los seguidores de los Beatles, agrupación a la cual Lennon perteneció. Incluso su viuda, Yoko Ono, visitó el lugar hace once años.