Últimamente, cualquiera que tenga un teléfono celular puede tomarse una selfie en una fracción de segundo. No obstante, en la Edad de Oro holandesa se les llamaba autorretratos y eran la especialidad de artistas de enorme talento y capacitación que meditaban largamente sobre cada aspecto del retrato. 

Ahora el museo Mauritshuis está por inaugurar una exposición dedicada a los autorretratos del siglo XVII, que destaca las similitudes y diferencias entre las fotos modernas y las obras de arte históricas. 

La directora del museo, Emilie Gordenker, manifestó que nunca se había efectuado una exposición como ésta de autorretratos de la Edad de Oro holandesa, y su museo quería vincularlos con un fenómeno moderno: las ubicuas selfies tomadas con teléfonos celulares y difundidas por las redes sociales. 

La exposición que se inaugurará el jueves y continuará hasta el 3 de enero incluye 27 autorretratos de artistas como Rembrandt van Rijn, un maestro del género, su discípulo Carel Fabritius, cuya obra más conocida, “El jilguero”, es parte de la exposición permanente del museo, y Judith Leyster, cuyo autorretrato llega en préstamo de la Galería Nacional de Washington.