Nintendo lanzó hoy su nueva consola, Switch, su primer dispositivo doméstico en cinco años que ha agotado las existencias en numerosos comercios en Japón, con la meta de romper tendencias y revolucionar la manera de jugar con su propuesta mixta.

Switch, un híbrido entre consola de sobremesa y portátil, salió hoy en 53 países y regiones con el fin de ser una de las plataformas de referencia entre sus potentes competidores y dejar en el olvido el deficiente desempeño de su antecesora, la Wii U.

Cientos de japoneses abordaron las grandes superficies del país asiático, uno de los primeros mercados en recibir la nueva consola, para conseguir una de las dos millones de unidades que la empresa ha puesto en venta a nivel internacional.

“La he reservado de lanzamiento y ya la tengo en casa, he venido a comprar accesorios”, dice a Efe Haruka Sato en el local que Bic Camera, uno de los grandes distribuidores al por menor de aparatos electrónicos de Tokio, en el barrio de Yurakucho.

La japonesa de 20 años se muestra muy emocionada con la consola: “además de poder disfrutar en casa, te permite llevarla donde quieras, un concepto muy interesante que no se había visto hasta ahora”, manifestó mientras ojeaba los protectores de pantalla y estuches.

Switch funciona como una consola doméstica cuando se conecta al televisor mediante una base (“dock”), pero igualmente como dispositivo portátil una vez se separa de ella, lo que da la posibilidad de continuar con el juego desde el mismo punto de forma inmediata y en cualquier lugar.

Esta movilidad es la gran baza de Nintendo, “una característica que ninguna otra compañía ofrece ahora mismo” y un concepto con el que desde el punto de vista técnico “ha dado en el clavo”, según el consultor de la industria de los videojuegos Serkan Toto.