La concentración promedio global de dióxido de carbón (CO2) en la atmósfera llegó al hito simbólico de 400 partes por millón (ppm) por primera vez en 2015 y aumentó de nuevo a niveles récord en 2016 debido al poderoso evento de El Niño, según informe publicado por la Organización Mundial Meteorológica (OMM).

La OMM publicó su “Boletín de gases productores del efecto invernadero” antes de las negociaciones de cambio climático de las Naciones Unidas en Marrakech, Marruecos, que se efectuarán del 7 al 18 de noviembre, y ofrece una base científica para la toma de decisiones.

El informe manifiesta que los niveles de CO2 ya habían alcanzado la barrera de 400 ppm durante algunos meses del año y en algunos sitios, aunque nunca antes en una base promedio global para todo el año.

Los sistemas de monitorización pronostican que las concentraciones de CO2 permanecerán por encima de las 400 ppm durante todo 2016 y no descenderán de ese nivel en muchas generaciones. El incremento en el crecimiento del CO2 fue alimentado por El Niño que empezó en 2015 y tuvo un fuerte impacto en 2016. Esto provocó sequías en las regiones tropicales y redujo la capacidad de los “depósitos” de carbono, como bosques, vegetación y océanos, para absorber el CO2.

Estos depósitos absorben en la actualidad cerca de la mitad de las emisiones de CO2, pero existe el peligro de que se saturen, lo que incrementaría la fracción de dióxido de carbono emitido que permanece en la atmósfera.

“El año 2015 anunció una nueva era de optimismo y acción climática con el acuerdo de cambio climático de París. Pero igualmente hará historia al marcar una nueva era de realidad de cambio climático con el nivel récord de concentraciones de gases productores del efecto invernadero”, dijo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas. “El evento de El Niño ha desaparecido. El cambio climático no”.