Corría enero de 2013 cuando —tras una exitosa campaña de dos años y medio— una compañía holandesa abría sus puertas, Fairphone. Querían ser justos con el planeta, crear un celular que ocasione poco impacto ambiental.

Pero desmentían cualquier mito desde el inicio: es imposible crear un celular 100% ‘fair’. Más recientemente, el encargado de estrategia de producción de Fairphone lo aclararía. ‘Es sobre la idea y no sobre el teléfono’, diría Miquel Ballester refiriéndose a la marca.

El primer modelo fue un éxito. En la campaña de preventa se habían agotado los primeros 25 mil ejemplares. Un celular hecho a base de ‘crowdfunding’. Habían sido ensamblados en China, y la web Computing.co.uk incluso detallaba que los trabajadores tenían buena paga, condiciones laborales amigables e incluso la mina donde se recolectaban los materiales estaba libre de los conflictos que regularmente se encienden en la República del Congo. Era un teléfono justo.

En diciembre de este año, la compañía con base en Ámsterdam ha comenzado a repartir su segunda camada, el Fairphone 2. Pero más que ‘justa’, esta segunda versión se enfoca en la longevidad del producto. La publicación The Verge advierte que de romperse la pantalla, solo hay que sacarla y poner una nueva sin tener que lidiar con pernos, pegamento o un experto en el teléfono manufacturado en Asia.

El mismo sitio precisa que son intercambiables el micrófono, altavoz y cámara. De hecho, todos sus circuitos internos pueden ser desmontados con un simple destornillador; una cualidad que lo diferencia de los sistemas complejos para arreglar ‘smartphones’ de compañías tradicionales.

Y no solo eso. Este sistema de intercambiabilidad plantea la opción de poder ir actualizando piezas del teléfono por otras de tecnología más avanzada.

Entre las principales quejas actuales se plantea el grosor del celular, que lo hace ver tosco comparado con un iPhone 6, un Xperia Z Ultra o un Galaxy S6. No obstante, el teléfono está disponible únicamente en Europa por el momento. Se calcula que en 2016 llegue a Estados Unidos.