Stop Kiss se convierte en una de las propuestas teatrales más sólidas que se hayan mostrado en Panamá recientemente.

Callie (interpretada por Noelia Rothery) y Sara (Diana Mellado) se conocen en Nueva York gracias a un gato y se enamoran sin saberlo entre chistes, riñas y preguntas zonzas. Un violento ataque provocado por una combinación tóxica de homofobia y machismo deja a una de ellas en coma y a la otra cuestionándose su identidad.

La obra, escrita ya hace casi 20 años en Estados Unidos, se siente profundamente relevante hoy en una Latinoamérica ajustándose a los cambios sociales y legales que se presentan en este tema. Pero su relevancia va más allá de lo social. La temática gay no se presenta como el principio y fin de la obra, sino como un vehículo para explorar las múltiples identidades con las que todos jugamos y peleamos internamente a diario.

The Space, el pequeño espacio donde se muestra la obra hasta el 30 de abril, le agrega un toque adicional de intimidad al drama. Al mismo tiempo, los múltiples cambios de escena se sienten más pesados en este espacio, cortando el flujo y la tensión de la trama.

Es el peso de los actores y la dirección lo que hacen de Stop Kiss una poderosa propuesta teatral.