Imagine la siguiente escena: una madre lleva a su hijo al supermercado para hacer las compras habituales y, durante el proceso, el niño guarda en la canasta algunas galletas que la madre no planeaba comprar; visto esto, ella se las niega y las retira de la canasta.

El pequeño, al no ser complacido, comienza a gritar y a llorar porque quería sus galletas, y muchos en el pasillo fueron testigos del comportamiento del niño.

¿Cuál sería la forma correcta de proceder ante este chantaje emocional del niño?

Ante este escenario, el psicólogo y escritor español Javier Urra responde: “Somos los mayores los que tomamos las decisiones. Y partir de ahí la coherencia, la consistencia y la continuidad son esenciales. Los niños lloran y están en su derecho de llorar y los padres, en dejarles llorar”.

Así lo afirma este autor del libro El pequeño dictador crece , que presentará su obra mañana miércoles en la Feria Internacional del Libro de Panamá .

En su obra, Urra se refiere como pequeño dictador a todo aquel hijo que le exija a sus padres completa atención y que entienda que todo el mundo debe girar a su alrededor.

Asimismo lo llama como “hijo tirano”. Antes de escribir esta obra, había publicado otra, El pequeño dictador , en la que buscaba “prevenir esta pandemia social y resultar útil a los ciudadanos”.