Los países tienen a su disposición fondos de lucha contra el cambio climático que podrían servir para combatir la deforestación, si bien existen aún grandes dificultades para utilizarlos de manera efectiva, expresaron en Roma varios expertos.

Hasta el momento solo quince países (entre ellos Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Paraguay y Perú) han presentado propuestas con los llamados niveles de referencia de emisiones y capturas de gases de efecto invernadero en el sector forestal.

Panamá propuso convertirse en Centro de Carbono.

Esos documentos, que deben ser sometidos a la evaluación de un comité técnico, permiten medir los esfuerzos de un país en desarrollar actividades de la iniciativa de la ONU para detener la deforestación y mitigar los efectos del cambio climático (REDD+).

Ese programa tiene por objetivo disminuir las emisiones de la deforestación y degradación de los bosques, además de conservar los bosques, gestionarlos de forma sostenible y aumentar las reservas forestales de carbono.

La experta de la ONU en REDD+ Marieke Sandker explicó  en una charla que, excepto Malasia, los otros catorce países que han presentado propuestas incluyen medidas para frenar la deforestación, sobre todo porque resulta ‘fácil medirlas’.

No obstante, detalló que existen importantes divergencias en la forma en que esos Estados están usando escalas nacionales o de menor alcance, están ajustando sus series históricas o están midiendo periodos concretos para comparar a partir de ellos los avances que puedan lograr.

La experta recordó que los posibles resultados que obtengan esos países les pueden ayudar en el acceso a los fondos internacionales destinados a combatir el cambio climático.