A casi seis años de que Taiwán empezara en Panamá el proyecto de rescate de la flor del Espíritu Santo, el Gobierno panameño continúa la batalla por rescatar la especie en extinción.

Por su gran belleza, esta orquídea, conocida igualmente como la emblemática flor nacional de Panamá, está entre una de las flores más amenazadas, debido a la sobreexplotación de muchos traficantes de vida silvestre que la recogen o colectan de su ambiente natural. Está incluida entre las plantas en riesgo de extinción, según el Tratado de Washington.

A 60 kilómetros al oeste de la capital panameña, en el distrito de Capira, funcionarios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) laboran en un laboratorio de la entidad equipado con el aporte de Taiwán y acondicionado para multiplicar la emblemática flor nacional panameña mediante el método de inseminación in vitro.