Un “páncreas artificial” probado en 9 hospitales de Francia que inyecta en tiempo real la dosis adecuada de insulina calculada gracias a un teléfono móvil podría cambiar la vida de los diabéticos .

El sistema, llamado Diabeloop , asocia tres aparatos unidos entre ellos por Bluetooth : una bomba de insulina y un sensor de glicemia colocados bajo la piel -ambos ya son utilizados por millones de enfermos de todo el mundo- y un teléfono Android con una aplicación específica que usa un complejo algoritmo.

Con este sistema, los diabéticos de tipo 1 (insulinodependientes) ya no tendrán que hacer difíciles cálculos para determinar su dosis de insulina, que varía mucho en función de las comidas, del stress, o de las horas del día.

Igualmente permitirá evitar episodios de hipo o de hiperglicemia, es decir falta o exceso de azúcar en la sangre. El programa está basado en un algoritmo “hipercomplejo de 13 ecuaciones con 13 incógnitas” explica Sylvain Rousson, uno de los ingenieros que lo desarrolló.