El este de Estados Unidos se prepara para una gigantesca nevada que amenaza enterrar bajo 60 centímetros de nieve este fin de semana a Washington D.C., la capital, donde se suspendieron los vuelos y el transporte público a partir de la medianoche del viernes, entre otras medidas de prevención.

 “Una gran tormenta invernal afectará a la región del este de Estados Unidos entre el viernes y la tarde del sábado con fuertes precipitaciones de nieve, heladas, vientos fuertes e inundaciones costeras”, anunciaron los servicios de meteorología del este del país.

Las nevadas y el viento “ocasionarán condiciones peligrosas con riesgo de muerte y daños a la propiedad”, informó el jueves el Servicio Nacional Meteorológico (NWS).La tormenta Jonas tiene “el potencial para convertirse en extremadamente peligrosa”, indicó a periodistas el director del NWS, Louis Uccellini, en una conferencia de prensa.

Una quincena de estados han decretado alertas a lo largo de la costa atlántica, y asimismo han tomado precauciones incluso en el centro del país como en el estado de Arkansas.

Si las previsiones se cumplen, Jonas podría ser la segunda mayor tormenta de nieve ocurrida en Washington desde 1922 cuando una nevada provocó la muerte de cientos de personas al derrumbarse el techo del Knickerbocker Theatre, una sala de cine.

El alcalde de Washington, Muriel Bowser, declaró la ciudad en estado de emergencia, lo que le permitirá recurrir a recursos federales en caso de ser necesario.