Los llamados demonios de Tasmania podrían estar evolucionando para resistir a los tumores faciales, una enfermedad letal que les ha puesto en riesgo de extinción, según un estudio publicado  en la revista Nature Communications.

Los hallazgos sugieren que el marsupial carnívoro más antiguo del mundo está transformándose en un corto periodo de tiempo, entre 4 y 6 generaciones, para resistir a este tipo de cáncer.

Las conclusiones fueron fruto del estudio de la genética de los demonios de Tasmania (Sarcophilus harrisii), de diversas zonas, tanto antes como después de que la enfermedad apareciese, efectuados por el científico Andrew Storfer y sus compañeros de investigación de la Universidad Estatal de Washington (EE.UU.)

El tumor que afecta a ese animal australiano, que a menudo se contrae a través de heridas sufridas en peleas con ejemplares infectados, aparece en su boca y aumenta de tamaño hasta ocasionar unas deformaciones que les impiden comer para sobrevivir.

La población de este marsupial se ha reducido en más del 80 por ciento en las últimas dos décadas debido a esta enfermedad.

Este carnívoro está incluido en el listado nacional de Australia de animales en riesgo de extinción y también en la lista roja de Naciones Unidas por considerar que en un plazo de 25 a 35 años puede desaparecer.