Roma anticipó la llegada de la Navidad con una muestra internacional de pesebres, ejemplo de la multiculturalidad y la universalidad que gira en torno a esta tradición secular, y este año cuenta con dos representaciones llegadas directamente desde Panamá.

Se trata de dos pesebres elaborados de forma artesanal en los que prima el uso de materiales propios de Panamá, la manualidad, y el reflejo de las tradiciones del país.

El primero de ellos, confeccionado por el artista Allex Alberto Saavedra , representa a las figuras de la Virgen, san José y el niño Jesús, ataviados con los vestidos típicos de pollera y montuno.

El material que utilizó Saavedra para trabajar estas figuras es la arcilla. Los tembleques los hizo con escama de pescado, alambre y pepitas de fantasía. El blanco de las figuras les confiere un halo de elegancia y delicadeza.

El segundo pesebre elaborado por el artesano de la comunidad de El Águila, en las montañas de Coclé, Carlos Soto , es más complejo, ya que está formado por varias figuras, además de la familia santa del nacimiento, que representa las etnias: gunas, emberá, negro congo y el campesino castizo.

Para su confección, Soto ha usado materiales propios de su región, como las hojas de palma bellota, corteza del árbol majagua y hojas de palma chonta. Los vivos colores han sido obtenidos a partir de tubérculos y tintes naturales que saca de hojas y de la misma tierra.

Este año se celebra el 40 aniversario de esta tradición arraigada en la capital italiana, que empezó tan solo con 10 pesebres y que hoy es una de las mejores representaciones mundiales de cómo se vive esta costumbre en las diferentes culturas de todo el mundo.

Los pesebres panameños competirán en la sección pesebres del extranjero.