Australia presentó un plan de conservación a 35 años de la Gran Barrera de Coral, patrimonio mundial cuya protección es una prioridad, aseguró su primer ministro en respuesta a la advertencia de la UNESCO de ponerla en la lista de lugares amenazados.

El plan de protección a largo plazo de esta gran atracción turística en la costa del estado de Queensland, en el nordeste del país, prohíbe de forma total y definitiva cualquier vertido de desechos de dragado y fija objetivos en materia de mejoría de la calidad del agua y de protección de la vida marina.

La UNESCO expresó su preocupación en 2013 por las crecientes amenazas que pesaban sobre el mayor arrecife coralino del mundo, inscrito desde 1981 en su lista de Patrimonio de la Humanidad.

El organismo de la ONU le amenazó con colocarla en la lista de patrimonio natural en peligro, pero dio a Canberra tiempo para presentar un informe sobre cómo va a proteger el lugar.

La Gran Barrera de Coral, de una extensión de 345 mil km2, tiene unos 3 mil arrecifes distintos y un millar de islas tropicales.