Los océanos del mundo están llenos de vida, pero el incremento de las emisiones de dióxido de carbono podría ocasionar un colapso en la cadena alimentaria marina, según una investigación de expertos australianos.

El estudio, considerado el primer análisis global sobre cómo afectará el cambio climático a los ecosistemas marinos, presagia un futuro sombrío para los peces.

Para ello, se revisaron más de 600 estudios publicados sobre los arrecifes de coral, los bosques de algas, los océanos, y las aguas tropicales y del ártico. En éstos se muestra que la acidificación de los océanos y el calentamiento reducirán la diversidad y el número de varias especies clave. ‘Esta ‘simplificación’ de (especies en) los océanos tendrá profundas consecuencias para nuestra actual forma de vida, en particular para las poblaciones costeras y las que dependen del mar para alimentarse y comerciar’, expresó el coautor del estudio Ivan Nagelkerken.

Según el estudio, muy pocos organismos serán capaces de adaptarse a las aguas más cálidas y la acidificación de los océanos, con la excepción de los microorganismos, que se estima aumenten en número y diversidad. No obstante, este incremento en el plancton no se reflejará en los animales microscópicos y pequeños peces, y a su vez hará que las especies más grandes tengan dificultades para hallar suficiente comida.

Habrá una mayor demanda de alimentos y un desajuste porque se tendrá menos alimento disponible para los carnívoros y las especies más grandes de peces en las que se basan las industrias.