Esta semana tuvo lugar el lanzamiento del proyecto ‘Consolidación de la fase de preparación para la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y degradación de bosques (REDD+) en Panamá’, financiado por el Banco Mundial ($3.8 millones).

Al evento asistieron representantes con responsabilidad y conciencia ambiental, del sector público, privado, academias, pueblos originarios, sociedad civil en general, el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), implementador del proyecto.

El plan de Estado contempla la adopción de medidas que limiten las emisiones de gases de efecto invernadero, uno de los retos más grandes de la humanidad, para que el aumento de la temperatura media global no exceda los 2°C.

Entre los objetivos de REDD+ está mejorar la gestión de protección y conservación de los bosques, impulsando el aumento de las reservas de carbono y la restauración de tierras degradadas, mediante la reforestación, el manejo forestal sostenible y la reducción de la deforestación y degradación de las áreas verdes, señaló Félix Wing, secretario general de MiAmbiente.

‘El país ha emprendido acciones destinadas a la restauración y rehabilitación de áreas degradas mediante la Alianza por el Millón de Hectáreas y paralelamente avanza en la fase preparatoria para REDD+ como parte de su estrategia nacional de cambio climático, encaminando al país al desarrollo económico y social bajo en carbono y resiliente al cambio climático’, expresó Wing.

Se plantea generar estrategias que incluyan políticas y medidas para reducir la deforestación e implementar acciones de manera participativa y con estándares internacionales que permitan su financiamiento, expresó Jéssica Young, del PNUD.