Uno fácilmente podría pensar que Mariano Rivera estaba destinado a ser un lanzador en las Grandes Ligas. Que por sus venas siempre fluyó el béisbol y que prácticamente nació lanzando su temible cutter a una velocidad por arriba de 90 millas de hora.

En realidad su primer amor fue el fútbol,  y estuvo ahorrando para ser mecánico. Tuvo  que esperar hasta sus 18 años para darse cuenta de que su futuro era como lanzador, fácilmente pensarían que estamos hablando de otra persona y no del ganador de cuatro anillos de Serie Mundial con los Yankees de Nueva York y poseedor del récord de más juegos salvados en la historia de las Grandes Ligas .

Impensadas anécdotas como éstas y muchos más detalles de su vida en el clubhouse del equipo más importante de la Gran Carpa pueden apreciarse en el libro autobiográfico del Expreso de Puerto Caimito: The Closer o en español El Cerrador .

Publicado en mayo de 2014 con la ayuda del periodista estadounidense del New York Daily News, Wayne Coffey , el libro marcha en orden cronológico narrando la montaña rusa que es la vida del Mo , desde sus primeros días como pescador en su pueblo natal en La Chorrera a su firma por 2 mil dólares para jugar con los Yankees , a su última visita al montículo del Bronx en la conclusión de una carrera fantástica e inigualable.