El emprendedor mexicano, Marco Trujillo, apuesta por la innovación tecnológica para construir con ella una sociedad más inclusiva.

Con esta visión, el joven de 25 años desarrolló a finales de 2012 un prototipo de pulsera inteligente que sirve como guía para personas no videntes, como parte del servicio social que ofreció en la Escuela de Niñas Ciegas de Guadalajara para obtener su grado de ingeniería mecatrónica.

Su primer público fueron los padres de las estudiantes de este centro educativo, quienes aplaudieron su innovación tras de que Trujillo les hiciera una presentación sobre la pulsera. Todos querían un prototipo para sus hijas.

Así nació Sunu Band , una herramienta de “movilidad complementaria ”, que sirve de complemento al bastón blanco , la vara que identifica a las personas ciegas.