La acción individual hacia la tarea de reciclaje es una actividad que se está generando a paso lento. 

Mariela Fruto, de la Fundación de Acción Social creada en 1994, ha percibido en los últimos 5 años un renovado interés del ciudadano hacia la clasificación de sus desechos, pero le gustaría que la activación fuera mayor.

Al día la fundación atiende a unas 40 personas que van con la visión de contribuir con sus donaciones de material reciclable. Es un número “positivo y considerable” matiza Fruto, tomando en cuenta que son las personas en calidad de ciudadanos las que se organizan y sacan su tiempo para ir a depositar sus materiales sin que exista una remuneración de por medio.

Fruto recalca que la fundación funciona como un centro de acopio que separa los materiales reutilizables para luego sostenerse con las ganancias.

En el plan de reforestación conocido como Alianza por el Millón , cuya fecha insignia fue el pasado 29 de agosto, en donde se logró captar de muchos voluntarios dispuestos a enterrar las manos en el lodo para ver germinar la floresta que escasea, se pudo tener una movilización masiva de voluntades con la intención de llegar a la meta de sembrar 1 millón de hectáreas en un periodo de 20 años.

La unión de cinco entidades públicas y organizaciones pro conservación hizo exitosa la convocatoria en parte de su primera fase.

La Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza ( Ancon ), que apoya el proyecto de reforestación Alianza por el Millón , destina en su página web un formulario que invita al voluntariado a iniciativas ecológicas, ya sea desde el ámbito corporativo, educativo o individual ( http://www.ancon.org/voluntariado/ ).