La Reserva Biológica Indio Maíz soportó el 60% de los daños ambientales causados por el huracán Otto, que impactó el sureste de Nicaragua y el norte de Costa Rica en noviembre pasado, informaron dos oenegés.

En Nicaragua, Indio Maíz es el punto donde impactó Otto el 24 de noviembre, en categoría 2 de la escala Saffir-Simpson, de un máximo de 5. Según el estudio del Centro Humboldt y la Fundación del Río, al soportar el impacto de Otto la reserva biológica evitó que el huracán provocara daños mayores en Nicaragua.

Sin embargo, las afectaciones fueron considerables en el área, ya que el 64.5 % de los árboles dañados por Otto ‘quedaron muertos, sin condiciones para la regeneración’, afirmó el científico de la Fundación del Río Amaru Ruiz. Como resultado, hubo ‘pérdida de hábitats de especies, especialmente los monos, que no tienen qué comer, se alteró la zona de reproducción de aves, anfibios y reptiles, y se registró una mortandad de peces por falta de oxígeno y contaminación de su ambiente’, añadió Ruiz.