Investigadores alemanes levantaron por fin el misterio sobre la repentina muerte en 2011 del oso polar Knut, estrella del zoológico de Berlín, que falleció de una enfermedad hasta ahora desconocida entre los animales, anunció el Instituto para la investigación sobre animales salvajes (IZW).

Knut, que cuenta con un monumento dentro del recinto, murió de una encefalitis ocasionada por una enfermedad autoinmune, que ‘hasta ahora solo se conocía entre los humanos’, señaló el neurólogo Harald Prüss.

Efectuada inmediatamente luego de su muerte, el 19 de marzo de 2011, la autopsia del oso polar de 4 años había revelado una infección en el cerebro, pero no se determinaron las causas.

De acuerdo a Harald Prüss, esta enfermedad que afecta al sistema inmunitario termina con la destrucción de las células nerviosas.

Después de haberla detectado en los humanos, los científicos sospechaban que podía afectar igualmente a los grandes mamíferos.

Knut, el primer oso nacido en cautiverio en 30 años en el zoológico de Berlín, se convirtió en una estrella internacional y generó millones de euros en contratos publicitarios y en la comercialización de productos derivados.

Knut falleció ahogado en la piscina a causa de un ataque de epilepsia.