Aristides Ureña Ramos es un pintor atípico. Lo suyo no son las exhibiciones tradicionales, aquellas en el pintor aparece, se toma algunas fotos con los asistentes y después el acto acaba, sin mayores aportes. En vez de eso favorece los proyectos artísticos que generan debate en la sociedad, como la exposición itinerante ‘Creole Albrook 2014 -2015′, que actualmente se está presentando en Chiriquí. ‘’En Creole Albrook 2014-2015 – Retorno’ Ureña comparte con el público las reflexiones que se han originado luego de su llegada al país, luego de 38 años de vivir en Italia’, comenta Gladys Turner Bosso en el manual de la muestra.

De acuerdo con la curadora Gladys Turner Bosso ‘’Creole Albrook’ resulta ser una de las serie más contradictorias del artista. Su visión es crítica, pero además vivencial. Si por un lado reniega de la calidad excluyente y del aura de objeto suntuario que rodea a la comunidad de Albrook, por el otro goza de esa misma naturaleza de la que él tiene el privilegio de disfrutar y en donde ha sabido ser feliz… A través del retruécano, los juegos de palabras, una inquietante mordicidad y un habilísimo manejo simbólico, Ureña Ramos analiza el microcosmos nacional’.