Durante años, Sara y Abraham caminaron por tierras ajenas y extrañas, hasta que se asentaron en Canaán, y con el nacimiento de su hijo Isaac empezaron a construir al pueblo de Israel. Al menos eso es lo que aparece en el Antiguo Testamento.

En su libro Sara , el escritor nicaragüense Sergio Ramírez muestra a la pareja de Abraham como una persona inquieta, llena de dudas e interrogantes sobre la vida que llevaba junto con su esposo. Pero más que nada, la presenta como mujer.

Sara está segura de la existencia del dios que se le aparece en reiteradas oportunidades a Abraham , y a quien llaman ‘el mago’. Sin embargo, cuestiona siempre las instrucciones y directrices del personaje invisible, que deben ser cumplidas por ella y por su esposo so pena de las peores consecuencias para ellos y sus descendientes.

Ramírez usa un tono sarcástico e irónico, pero sobre todo humano , para darle otro matiz a los personajes de las historias bíblicas que todavía hoy están vigentes. Cada personaje revela su propia personalidad.

Abraham , por ejemplo, aparece como un hombre sumiso a su convicción divina, lo que se constituye en el principal obstáculo en su relación matrimonial con Sara .

La historia igualmente incluye a Lot , sobrino de Abraham que tomó su propio rumbo tras una pelea por tierras; Agar , la doméstica que Abraham embaraza y que, siempre según el relato de Ramírez , se burla de la infertilidad de Sara ; Edith , la esposa infiel de Lot que llena sus momentos de soledad con un pintor en Sodoma ; y los ángeles mensajeros de ‘el mago’, quienes siempre aparecen con distintos cuerpos pero con el mismo lenguaje mordaz y lleno de indirectas hacia Sara .

La protagonista de la historia , además de luchar con las dudas que tendría cualquier ser humano sobre imposiciones dictadas por un ser invisible, es una persona ingeniosa y astuta; a la que le toca vivir con una sensación de aislamiento al ser una simple testigo de las conversaciones entre ‘el mago’ y su esposo, sin que ella pudiera tener ni voz ni voto en aquellas charlas divinas.