Mientras que en algunas regiones del mundo la destrucción de los hábitats naturales causa un declive considerable en el número de mariposas, en Panamá, expertos en entomología laboran en un proyecto de reproducción de especies nativas y migratorias.

Una de estas iniciativas es el mariposario Butterfly Haven, propiedad de Jon Owens, localizado a hora y media de la ciudad capital, en El Valle de Antón, provincia de Coclé.

El propósito de este proyecto es preservar las mariposas para el futuro y crear conciencia sobre la importancia de su conservación.

Panamá cuenta con un clima tropical adecuado para la reproducción de estos insectos, puesto que ofrece el alimento, los bosques, las montañas y los ríos que necesitan para reproducirse, destaca el biólogo Mario Bernal, quien asegura que solo en El Valle se han contabilizado unas 464 especies diferentes.