El smog que ha envuelto gran parte del norte de China, desde la semana pasada, se dispersará con la llegada de un frente frío.

Según el Servicio Meteorológico de Beijing, el aire frío se acercará a Hebei, provincia vecina de Beijing, y ayudará a limpiar el smog en la región, ya que se mueve hacia el este.

El incremento del uso de carbón para la calefacción durante el invierno ha sido el factor principal detrás de los crecientes niveles de PM2,5, partículas en suspensión con menos de 2,5 micrones de diámetro y especialmente perjudiciales para la salud, según el Centro Municipal de Monitorización Ambiental de Beijing.

Durante el tiempo de smog, la visibilidad ha quedado notablemente reducida, ocasionado atascos en algunas autopistas y el cierre de otras. El smog empeoró el lunes, por lo que el Centro Meteorológico Nacional (CMN) actualizó la alerta de amarilla a naranja, el segundo grado más grave según la clasificación meteorológica del país.