Un grupo de pescadores del distrito de Kusapín, en la comarca Ngäbe Buglé, y organizaciones protectoras de los recursos marinos promueven el cumplimiento de la veda de la langosta espinosa (Panulirus argus).

La veda, que se inició el 1 de marzo y se extiende hasta el 30 de junio, motivó una reunión, en días pasados, entre el cacique Alfredo Howard y representantes de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), ya que, siendo un grupo activo y que depende de la venta del recurso, le exigen a comunidades en igual condición que se respete el periodo de reproducción del crustáceo para garantizar su producción y oferta.

‘Queremos estar al margen con respecto a la veda de la langosta, pues con la venta de este producto le damos de comer a nuestras familias’, indicó Howard en la cita con los directivos de la ARAP.

La prohibición de la captura del crustáceo aplica para las costas del Caribe de Panamá, Belice, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana, informó la Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo Centroamericano (Ospesca).

La pesca de langosta en Panamá se efectúa por buceo libre o buceo en apnea (sin respiración).

La vigilancia y fiscalización del cumplimiento de la medida se mantiene en el archipiélago de Bocas del Toro, isla Escudo de Veraguas, las aguas marinas de la comarca Guna Yala y Colón.

El Decreto Ejecutivo 15 de 20 de marzo de 1981 prohíbe la pesca de las especies de langosta barbonas del Pacífico y del Atlántico (Panuiirus gracilis y Panuiirus argus) con talla de cefalotórax menor de seis centímetros; la pesca de hembras con huevas; la pesca de langosta mediante el uso de red con tres paños, objetos punzantes, tanques de buceo.