Un teléfono celular que resiste polvo, un poco de agua y golpes, que soporta 35 días prendido sin descargarse si se le da poco uso, es muy poco común; pero son estas las características que el autodenominado Estado Islámico busca y el Nokia 105 lo tiene.

Este celular, por sus características, es el ingrediente principal para la fabricación de bombas por este grupo armado, así lo aseguró Conflict Armament Research (CAR), un grupo de investigación de armas con sede en Londres que se dedicó a recopilar restos de las bombas que han explotado en los últimos años y que se ha confirmado son puestas por este grupo.

El grupo analizó 700 componentes recuperados de bombas y dispositivos sin detonar del EI y halló que el Nokia 105 es rutinariamente usado para detonaciones remotas.