Se prevé que los vehículos autónomos comiencen una nueva era de movilidad, seguridad y comodidad. Pero igualmente habrá un problema de acuerdo con los investigadores: la gente los utilizará demasiado.

Expertos prevén que los vehículos robot llevarán a los niños al colegio, sus clases de baile o de béisbol. Los ancianos y personas con discapacidad podrán trasladarse más fácilmente. Los usuarios del transporte público podrán trabajar, dormir, comer o ver películas camino a la oficina.

Igualmente es posible que la gente se quede en su casa mientras envía a sus carros a recoger las provisiones que solicitaron por internet.

Los investigadores creen que el número de kilómetros manejados se disparará. Lo que es menos cierto es si eso significará asimismo un aumento en el tráfico, pero es una clara posibilidad.

Gary Silberg, experto en el sector automotriz de la firma KPMG , lo compara con la llegada de los smartphones. “Será algo indispensable en la vida. Todo tipo de cosas que hoy no nos podemos ni imaginar”, indicó.

Los vehículos que se manejan solos, aunque bajo condiciones limitadas, podrían estar disponibles dentro de cinco o diez años.

Mientras que los modelos capaces de conducirse bajo casi cualquier condición llegarían en unos 10 o 20 años.