La puntera Singapur planea lanzar un ejército de drones para tareas como entregar paquetes, inspeccionar edificios y proporcionar protección, pero la iniciativa podría atravesar turbulencias debido a las preocupaciones sobre la seguridad y la privacidad. Varias compañías empezaron ya a probar estos dispositivos para uso comercial, principalmente en un área delimitada por el gobierno de 200 hectáreas de altos edificios y centros comerciales. Es parte del deseo de la ciudad de adoptar la innovación tecnológica y una forma de sortear la escasez de mano de obra en un país de apenas 5,6 millones de habitantes, que depende de los trabajadores extranjeros en muchos sectores de bajos ingresos.
En muchos lugares del mundo se hace ya un uso comercial de aparatos aéreos no tripulados, con fines tan diversos como el lanzamiento de insecticida sobre los cultivos y la vigilancia de reclamos de seguros, pero el proyecto de Singapur es una apuesta especialmente ambiciosa en esta tecnología. La autoridad de aviación civil de Singapur apoya el proyecto, al reconocer el potencial de los drones «para transformar la movilidad y la logística» y trabaja con actores de la industria para regular el sector.
AFP