Una nueva ley para combatir la «información falaz» entró en vigencia este miércoles en Singapur, pese a protestas de los grandes grupos tecnológicos y defensores de los derechos humanos, que ven en ella un intento de acallar las voces discordantes. Ésta brinda al gobierno poder para obligar a las redes sociales a adjuntar advertencias a las publicaciones que considera falsas, incluso borrarlas.
Los gigantes digitales Facebook, Twitter y Google, que tienen sus sedes en Asia en Singapur, obtuvieron exenciones temporales respecto a algunas disposiciones para tener tiempo para adaptarse.
Si una publicación es considerada maliciosa y perjudicial a los intereses de Singapur, los grupos podrían ser multados con hasta 1 millón de dólares singapurenses (660.000 euros), y las personas condenadas hasta a 10 años de prisión.