Margarita Salas, una de las principales referencias de la ciencia española durante las últimas décadas, falleció este jueves a los 80 años de edad; fue una trabajadora incansable, referente feminista, modelo para los jóvenes y la primera mujer científica que ocupó un sillón en la Real Academia Española (RAE).
Salas, quien trabajó junto al nobel Severo Ochoa en la Universidad de Nueva York, desarrolló su labor investigadora en el campo de la bioquímica y la biología molecular, y su mayor logro científico fue el descubrimiento de una técnica que permite amplificar las muestras más pequeñas de ADN en cantidades suficientes para hacer un análisis genómico completo.
Su descubrimiento, desarrollado en forma de kits de secuenciación de ADN fáciles de usar logró la patente en Estados Unidos en 1991 y la europea seis años después, y hoy en día su técnica se usa en múltiples aplicaciones: en el estudio de microbios, para analizar el desarrollo embrionario e incluso para catalogar fósiles (arqueología) o encontrar sospechosos de un crimen (forenses).
EFE