Un grupo de investigadores españoles ha detectado en la Antártida distintas especies de mosquitos que, gracias al calentamiento global y la actividad humana, han sido capaces de adaptarse y sobrevivir en el continente helado. Y es que, aunque las condiciones extremas y el alto grado de aislamiento de la Antártida suponen fuertes barreras para la llegada de nuevos organismos, el incremento constante de las temperaturas y la presencia humana en la región están permitiendo la llegada de nuevas especies invasoras.
Entre ellas está la «Eretmoptera murphyi», un «mosquito sin alas» que actualmente alcanza densidades de más de cientos de miles por metro cuadrado en la isla antártica de Signy, según un estudio realizado por españoles y publicado en la revista Journal of Biogeography.
El invasor, descrito en el estudio como «una máquina transformadora del medio», lleva alrededor de 60 años adaptándose al medio antártico para colonizarlo progresivamente y su número crece año tras año, según el estudio.
EFE