El Tokyo Game Show, gran cita de los videojuegos, abrió el jueves sus puertas en los suburbios de la capital japonesa, con la intención de atraer la atención de los «gamers», amantes de emociones fuertes, pero también la de un público más familiar.
«No tenemos un objetivo de público muy específico, queremos que todo el mundo pueda disfrutar de los juegos. Este año hemos ampliado el espacio familiar, y la damos más importancia a las escenas y las competiciones eSport», explica a la AFP Yasuyuki Yamaji, secretario general de la asociación Cesa, que gestiona el Tokyo Game Show (TGS).
Desde la apertura de este salón anual en Chiba, el gran suburbio al este de Tokio, los aficionados se lanzaron a los videojuegos, entre ellos el de acción Death Stranding, cuyas primeras imágenes causaron sensación entre los visitantes.
Centenares de periodistas y profesionales del sector se congregaron en el escenario montado en el gigantesco stand de Sony PlayStation para asistir a la inédita presentación de este videojuego para adultos, comentada por su creador Hideo Kojima. El estreno mundial de Death Stranding está previsto el 8 de noviembre en la PlayStation 4.
AFP