La expedición científica MOSAIC, impulsada por Alemania y apoyada por diecinueve países, zarpó este viernes de Tromsø (Noruega) para pasar un año en el Ártico con el objetivo de mejorar el conocimiento sobre el cambio climático. La misión pretende dar un paso adelante «en el conocimiento del sistema climático ártico y su representación en los modelos globales» para mejorar el conocimiento científico con vistas a elaborar futuras políticas de mitigación y adaptación al cambio climático, han señalado sus promotores.
Seiscientos científicos pasarán por turnos por el Polarstern, rompehielos del instituto alemán Alfred Wegener, que contará con la ayuda de cuatro embarcaciones similares cedidas por China, Rusia y Suecia; lo que la convierte en la mayor expedición polar de la historia, según el científico encargado de dirigirla, Markus Rex. La expedición tendrá una duración estimada de 390 días, y durante dos o tres meses, el Polarstern llegará a estar a solo 200 kilómetros del Polo Norte geográfico.
rtve