Es bastante común que rocas espaciales se acerquen a nuestro planeta: no en vano tenemos cerca del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, sin contar con los llegados de otras zonas del Sistema Solar. Por ello, las agencias espaciales tienen diferentes programas para descubrir y seguir a este tipo de objetos, y poder predecir con días, incluso años, sus posibles trayectorias. Es el caso del asteroide 2000 QW7, un gigante que mide entre 290 y 650 metros de diámetro y que pasará cerca de la Tierra en menos de un mes, según la NASA.
Concretamente se aproximará el 14 de septiembre, tal y como informa el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS), una parte del Laboratorio de Propulsión a Reacción en Pasadena (JPL por sus siglas en inglés) dependiente de la agencia espacial estadounidense.
Sin embargo, la visita del 2000 QW7 será fugaz: viaja increíblemente rápido, a 23.100 kilómetros por hora, acelerándose a medida que se acerca a nosotros. Por otro lado, a pesar de que se considera un objeto cercano a la Tierra y dentro de los «potencialmente peligrosos», todavía estará bastante lejos. Los asteroides y otros materiales espaciales se consideran objetos cercanos a la Tierra si pasan dentro de 1,3 unidades astronómicas de nuestro planeta (una unidad astronómica es la distancia de la Tierra al Sol, 149,6 millones de kilómetros).
ABC Ciencia