En Valencia va a abrir un restaurante con dos robots que atenderán las mesas. Pero que no cunda el pánico entre los camareros de España. Por ahora su trabajo sigue asegurado.Los robots pueden llevar comida a las mesas pero aún no son capaces de tomar las órdenes de los clientes. Uno de los socios dueños del restaurante Crensa, el joven empresario chino Zhijie Yan, dice que los humanos van a seguir siendo necesarios de momento. Los robots necesitarán la ayuda de uno o dos camareros humanos, según estima este joven de 29 años que tomó la idea de su país natal, donde están de moda los restaurantes con camareros robots.
«Ahorran parte del trabajo», dice Yan sobre sus robots Mulan de fabricación china. El restaurante de Yan también tendrá seis robots de cocina (procesadores inteligentes) que aunque no imitan el aspecto humano sí agilizarán el trabajo.
Otro empresario, Marius Robles, ha anunciado que abrirá en el centro de Madrid un restaurante robotizado, como parte de lo que él denomina la «robolución». Robles dice que inaugurará Impossible Restaurant a principios de 2020.
Por todo el mundo están surgiendo restaurantes que usan la inteligencia artificial para reducir costes en la cocina y el salón comedor. Los que tienen forma humana son en parte una herramienta de marketing pero también aligeran la carga de trabajo. Son un recordatorio de que la automatización está transformando el mercado de trabajo. En industrias diversas la inteligencia artificial está reduciendo los costes de personal. Los empleos más susceptibles de ser automatizados son los que suponen un trabajo físico predecible, según la consultora McKinsey.
El País