La nave BepiColombo, desarrollada por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la japonesa (JAXA) para su misión conjunta a Mercurio, encendió el domingo dos de sus cuatro propulsores eléctricos un mes después de su lanzamiento, y se convirtió en la primera en servirse de este sistema de propulsión. «BepiColombo dejó la tierra el 20 de octubre de 2018 y después de varios días críticos en el espacio y semanas iniciales de puesta en marcha en órbita, su Módulo de Transferencia de Mercurio (MTM) está ahora acelerando gracias a sus propulsores de iones de alta tecnología», explicó la ESA en un comunicado.
Se trata del sistema de propulsión eléctrico más potente utilizado en un vuelo y es la primera vez que estos dispositivos se prueban en el espacio. Una tecnología «muy novedosa y delicada», en palabras de la jefa de operaciones de la nave, Elsa Montagnon. Estas máquinas serán las que iluminen los dos orbitadores científicos, uno europeo y otro japonés, durante los siete años que durará la misión de exploración del planeta más cercano al Sol de nuestro sistema.
EFE