Los beneficios del grupo de telecomunicaciones español Telefónica se hundieron un 66% en 2019, lastrados por la situación en América Latina y un importante plan de reestructuración en España.

El resultado neto en 2019 fue de 1.142 millones de euros (unos 1.232 millones de dólares), muy por debajo de las previsiones de los analistas interrogados por el estudio de informaciones financieras Factset, que preveía 2.140 millones de euros (2.300 millones de dólares).

El grupo justificó estos resultados por la reventa de sus filiales en Panamá, Nicaragua y Guatemala, así como por la venta de diez centros de datos.

Tampoco jugaron a su favor el ajuste de resultados en Argentina, debido a la inflación del país, ni el impacto del fin de los costos de itinerancia en Europa.

En la bolsa de Madrid, los títulos del grupo se resentían de estas pérdidas, con un retroceso de alrededor del 3% a las 14H30 GMT.

Los analistas de Bankinter lamentaron en una nota “unos resultados débiles, penalizados un trimestre más por extraordinarios”, si bien “el mix de ingresos mejora y el endeudamiento cae”.

En el cuarto trimestre de 2019, Telefónica registró una pérdida neta de 202 millones de euros (217 millones de dólares), que se sumó a los 443 millones perdidos en los tres meses anteriores.

En ambos casos, las pérdidas se deben a los notables costos de reestructuración provocados por los planes de despidos, principalmente en España, donde computan un gasto de 1.732 millones de euros anuales, pero también en América Latina y Reino Unido.

En total, Telefónica se dejó 2.170 millones de euros este año en sus reducciones de personal, prescindiendo de casi un 4% de sus empleados en el mundo, 2.600 de ellos en España.

AFP