Bajo los claro oscuros de la espectacular cúpula flotante que envuelve el Louvre de Abu Dhabi, se ha celebrado la presentación oficial de este museo, nacido entre el mar y el desierto, con el fin de esculpir el futuro cultural de Oriente Medio y situar Emiratos en el mapa museístico internacional.

A cuatro días de la apertura al público, el presidente de la Autoridad de Turismo y Cultura de Abu Dhabi, Mohamed al Mubarak, desveló ante cientos de periodistas, las obras de arte que podrán contemplarse en el nuevo museo, de 6.400 metros cuadrados. En un recorrido por la historia del arte y en una apuesta por mostrar las influencias artísticas entre las distintas culturas en todas la eras, el Louvre de las Mil y Una Noches presentará una colección de 600 obras de arte, la mitad de su propiedad y el resto cedidas por 13 grandes museos de Francia.

Entre los tesoros, una estatua del rey egipcio Ramsés II (1279-1213 a. c.), la Cabeza de Buda (534-550 d. c.), páginas del Corán Azul (880 d. c), un autorretrato de Vincent Van Gogh” (1887 d. c) o la fuente de luz Al Weiwei (2016). “Hace muchos años que pensamos en construir un museo universal entre Emiratos Árabes Unidos y Francia, y hoy es un gran día. Diez años después de que empezáramos el proyecto, lo estamos presentando”, señaló Al Mubarak.

El Louvre, erigido en la isla de Sadiyat, en el Distrito Cultural, donde está prevista la construcción de un Guggenheim y un museo nacional, es para Al Mubarak “mucho más que un museo, es un sitio de encuentro y conectividad global que hará del mundo y de las próximas generaciones algo mejor”.

Diseñado por el arquitecto francés Jean Nouvel, su estructura se inspira en la tradición y la cultura combinando el color blanco, las formas geométricas y la estrechez de las calles de los zocos, bajo la sombra de un oasis de palmeras, que pretende reproducir la cúpula de 180 metros y 7.500 toneladas, bajo la que se extienden la mayoría de las galerías. La cúpula crea una “sensación de felicidad y protección”, señaló Nouvel.

“Cuando me detengo bajo la gran cúpula del Louvre me hace sentir como si estuviera en Al Ain [ciudad-oasis donde vivían las tribus beduinas antes del descubrimiento del petróleo]”, apuntó Mubarak.