Fragmentos de metatarso de un dinosaurio y fósiles con antigüedad de entre 70 y 95 millones de años fueron descubiertos en el norteño estado mexicano de Chihuahua, dio a conocer el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Entre los municipios de Ojinaga, frontera con Estados Unidos, Coyame del Sotol y Aldama, en el desierto de Chihuahua, se descubrieron dispersas 17 áreas con muestras de fósiles que podrían precisar los límites del mar durante el periodo Cretácico en esta región del planeta.

El INAH señaló en un comunicado que “la mayoría de los fósiles localizados son marinos y corresponden a animales invertebrados: diversas especies de conchas, caracoles y ammonites”.

En una de las áreas con fósiles en Aldama se descubrieron fragmentos de metatarso de un dinosaurio de la familia de los hadrosáuridos y, cerca de los huesos, madera fosilizada.

Ambos son de la misma antigüedad que los especímenes marinos y es muy probable que la madera y los restos óseos del hadrosaurio correspondan a un paleoambiente de playa o delta, señaló el Instituto.

“Los descubrimientos son resultado de recientes trabajos de prospección arqueológica que lleva a cabo el INAH en la región con motivo de la introducción de un gasoducto”, informó el director del Centro INAH-Chihuahua, Jorge Carrera.