Panamá ha perdido el 68% de sus manglares desde la época precolombina hasta nuestros días, la mayor pérdida de esos recursos en la región del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR Pacífico).

A esta conclusión llegó un grupo de científicos de la Fundación Talking Oceans de Colombia, la Universidad de York, Reino Unido y el Smithsonian en Panamá, luego de estudiar y documentar el uso y deterioro de los manglares a lo largo de la costa del Pacífico de Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador, que conforman el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical.

La investigación, publicada en Forest Ecology and Management y la revista semanal del Smithsonian, indica que la deforestación por madera, la acuicultura del camarón o el desarrollo frente a las playas son las actividades que han reducido en gran parte la cubierta de los manglares en la región, sin estimar la importancia de estos ecosistemas para diversas especies.

‘Los manglares son importantes viveros para las especies de peces comestibles, incluyendo seis especies de róbalo, siete especies de pargos, más de veinte especies de corvinas, y muchos bagres’, afirma el científico senior del Smithsonian y coautor de la investigación, Richard Cooke.

Para tener una idea de cuánto de manglar ha perdido Panamá, datos del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac) señalan que durante los últimos 50 años en Panamá se han destruido grandes extensiones de manglar. De los 3,615 km2 que se registraron en 1969, según la FAO, hoy en día queda una superficie sin duda menor a 1,697 km2.