El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) notificó a través de un comunicado, el avistamiento en costas panameñas de dos especies que representan un peligro para la seguridad humana.

En el comunicado, la directora de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de MiAmbiente advierte al público no entrar en contacto con la Fragata portuguesa, una especie de ‘agua mala’, conocida igualmente como ‘falsa medusa’, ‘carabela portuguesa’ y en inglés ‘man of war’; un hidrozoo cuyo nombre científico es Physaliaphysalis Linné, 1758, y con la serpiente marina barriga amarilla, cuyo nombre científico esPelamisplaturus. Ambas son altamente peligrosas.

La carabela portuguesa ha sido avistada en el mar Caribe, en la costa arriba de Colón. Es conocida ampliamente en Colombia y se le observa normalmente en el Parque Nacional Natural Los Corales del Rosario y en San Bernardo, cercanos a Cartagena.

Esta especie marina es muy venenosa y puede producir picaduras que afectan a las personas, sobre todo con mucho dolor; genera gravedad en individuos con alergias. Este invertebrado marino al hacer contacto con la piel del humano, elimina una neurotoxina, causando lesiones, como una quemadura de primer grado, entumecimiento de la zona afectada, y lesiones graves, como paro cardiorespiratorio. Se advierte de no acercárseles ni entrar en contacto con ellas.

La serpiente marina barriga amarilla se ha visto en las aguas de la península de Azuero. Es natural de las aguas del Pacífico mexicano en el mar de Cortés y el estado de Sonora. Suele recorrer las zonas costeras de temperatura ligeramente cálida. Es de cuerpo achatado, coloración grisácea y estómago con estrías naranja. Es torpe en tierra y mide cerca de un metro de largo. Es poco agresiva, pero su veneno es tóxico para los humanos.