Hoy el grupo ecologista Greenpeace instaló, ante la sede de Shell en Londres, un oso polar robótico gigante para protestar por la perforación que la empresa petrolera hace en el Ártico.

Unos sesenta ecologistas de Greenpeace transportaron de madrugada el robot, del tamaño de un autobús londinense de dos pisos y que lleva el nombre de Aurora, para pasar inadvertidos.

El grupo, cuya protesta contó con el apoyo de la actriz británica Emma Thompson, solicita a la compañía que detenga la perforación en el Ártico, en una zona remota de Alaska, por considerar que coloca el área ante el riesgo de un accidente y vertido de crudo.

La actriz manifestó hoy a la prensa que el trabajo de Shell le rompe el corazón, pues sus actividades amenazan el hábitat de los osos en el polo norte e igualmente el de los humanos.

“Que no quede duda, nosotros somos los próximos. Es por ello que he venido aquí a la sede central. Estoy aquí para decir que no, estoy aquí para decir que esto tiene que terminar. Soy una más de los millones de personas que exigen que esta compañía se retire del Ártico”, afirmó Thompson en un mensaje leído esta mañana.