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En la película «Deep Impact» la humanidad impide que un asteroide que viajaba en línea recta hacia la Tierra choque con nuestro planeta. Aunque al principio se prueban diferentes métodos para desviar la trayectoria de la roca, finalmente solo el sacrificio del equipo y su nave, que estrellan directamente contra la roca, lograban cambiar su rumbo y el de nuestro mundo. La fama de la película propició que muchos se preguntaran si este método solo quedaba para la ficción o podría servir ante un eventual impacto espacial potencialmente dañino. Lo veremos, porque la NASA probará el verano de 2021 algo parecido, chocando una sonda directamente contra el sistema binario de asteroides Didymos. Eso sí, sin ningún humano a bordo.

La prueba de redirección de doble asteroide (DART, por sus siglas en inglés) será la primera misión de la NASA para demostrar una técnica de defensa planetaria. Aunque el sistema de asteroides (compuesto de dos rocas, la más pequeña -Didymos B- orbitando sobre la más grande -Didymos A-) no representa una amenaza para la Tierra, se trata de un objetivo ideal para medir el cambio de rumbo del asteroide menor sobre el mayor, en vez de intentarlo sobre un único asteroide que orbite alrededor del Sol y cuyo trazado es mucho más grande. Está previsto que la sonda DART impacte contra Didymos B en septiembre de 2022, algo más de un año después de su lanzamiento.

En concreto, se espera que la sonda choque deliberadamente contra la luna a una velocidad de aproximadamente 6 km/s, con la ayuda de una cámara a bordo y un sofisticado software de navegación autónoma. La colisión cambiará la velocidad de la roca más pequeña en su órbita alrededor del cuerpo principal (Didymos A) en una fracción del 1%, suficiente para medirse utilizando telescopios en la Tierra.A

ABC Ciencia

 


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